La Jornada Laboral de 40 Horas en 2026: Guía de Cumplimiento y Control de AsistenciaFecha de actualización: 13 de febrero de 2026
En este 2026, la reducción de la jornada laboral en México ha dejado de ser un proyecto legislativo para convertirse en un cronograma obligatorio que desafía a todas las organizaciones. Tras la reforma aprobada y su entrada en vigor gradual a partir del 1 de enero de 2026, en GIVEL sabemos que este cambio exige una reingeniería total en la forma en que las empresas miden y pagan el tiempo de su talento.
Hoy, el control de asistencia no es solo una tarea administrativa; es el blindaje legal más importante ante la implementación por etapas de esta nueva ley.
Con la reducción progresiva de la jornada, el artículo 784 de la LFT es crítico. Ante cualquier disputa sobre si un trabajador ya está bajo el esquema de 40 horas o sigue en la transitoriedad, la ley asume que el trabajador tiene la razón.Diferencia clave 2026: Ahora debes demostrar no solo cuánto trabajó, sino en qué etapa de la reducción se encuentra el contrato de ese colaborador específico.
A diferencia de lo que se pensaba originalmente, la reforma no fue un "golpe seco". El calendario de 2026 dicta que muchas empresas están en el proceso de ajustar turnos para llegar a las 40 horas sin afectar la productividad.
El manejo de las horas adicionales es el punto más sensible. Con la jornada base más corta, el tiempo extraordinario se dispara más rápido:
Al reducir las horas sin disminuir el salario, el valor de la "hora-hombre" ha subido.
Con el esquema de 5x2 (cinco días de labor por dos de descanso), el riesgo jurídico se desplaza a los días no laborados. No basta con saber qué días se trabajó; es vital demostrar que el trabajador efectivamente gozó de sus dos días de descanso. Un sistema que no registre correctamente los descansos y festivos es una puerta abierta a demandas por "descansos laborados no pagados".
ConclusiónLa reforma de las 40 horas es una invitación a la profesionalización. Aquellas empresas que vean el control de jornada como una inversión en seguridad jurídica, y no como un gasto, serán las que prosperen en este nuevo ecosistema laboral mexicano.